sábado, 19 de septiembre de 2026

"Pintar con tijeras" (peindre au ciseaux)

 

Un viaje al mundo de Matisse: pintar con tijeras

Por Silvia Cano Garcia

Del libro al museo y del museo a la creación



El arte también se puede leer. Y la lectura puede llevarnos a crear.

Durante dos sábados, los integrantes del Club de Lectura El Lector Pensante realizaron un viaje al mundo de Henri Matisse, partiendo de la lectura de su biografía para acercarse después a su obra y experimentar con una de sus formas más originales de creación: pintar con tijeras.

Primer sábado 12 de septiembre : conocer al artista

Antes de crear, comenzamos por conocer a Matisse. Leímos su biografía y, al finalizar, conversamos sobre lo leído mediante preguntas de comprensión lectora. La intención era que los jóvenes no solamente conocieran su nombre y sus obras, sino algunos aspectos de su vida y de su trayectoria artística.

Segundo sábado19 de septiembre : entrar al museo y crear


En nuestra segunda sesión hicimos algo diferente. Mientras preparábamos los materiales, los participantes tuvieron la oportunidad de visitar virtualmente el museo de Matisse y explorar sus obras.

Para varios de ellos fue una experiencia nueva: me comentaron que era la primera vez que visitaban un museo en línea y que tampoco habían tenido la oportunidad de visitar uno de manera presencial.

Después llegó el momento de crear.

Cada participante pintó una cartulina utilizando una paleta de colores inspirada en el universo de Matisse: naranja, verde, violeta, azul fuerte, azul cielo y rosa buganvilia.

Una vez secas las cartulinas, las dividimos en cuatro partes y las compartimos entre los participantes. Así, cada joven recibió fragmentos de colores realizados por sus compañeros.


A partir de ese momento, cada cartulina dejó de ser solamente de quien la había pintado: los colores comenzaron a encontrarse en manos de todos.


Con las tijeras como herramienta y el papel de colores como materia prima, comenzaron a recortar sus propias formas y a descubrir cómo podían organizar, combinar y transformar los fragmentos de color en una composición.

No se trataba de copiar una obra de Matisse, sino de experimentar con el color, la forma, el movimiento y la libertad creativa.

El taller estaba programado de 6:00 a 8:00 de la noche. Sin embargo, cuando llegó la hora, varios participantes todavía se encontraban trabajando en sus composiciones. Al preguntarles si preferían continuar el siguiente sábado, la respuesta fue unánime: querían terminar ese mismo día.


Continuamos hasta aproximadamente las 8:45, cuando finalmente pudieron mostrar sus trabajos terminados.

Así terminó nuestro viaje por el mundo de Matisse: entre libros, museo, colores, tijeras y muchas ganas de crear.


Porque leer también es abrir puertas. Algunas conducen a otros libros; otras, a un museo; y algunas nos llevan a descubrir que nosotros también podemos crear.






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