domingo, 2 de agosto de 2026

EL PROGRESO DE CUYUTLÁN

 "Si civilizarse es ver morir nuestro santuario... ¡Prefiero ser salvaje como el pez del estuario!"



Les comparto este poema dedicado  a la Laguna de Cuyutlán. Un recordatorio de que mientras las mesas más exclusivas del mundo celebran nuestra Flor de Sal, las dragas y el asfalto amenazan la cuna de su existencia. 

 Una mirada poética al conflicto ambiental en Manzanillo. 

Es un homenaje a los pescadores, a nuestras más de 180 especies de aves y a esa preciada sal marina —nuestro "oro blanco" gourmet— que hoy corre el riesgo de quedar sepultada bajo el concreto gris. 

No estamos en contra del avance, pero exigimos respeto para nuestra tierra. ¡Que el progreso no nos cueste el santuario! 

Titulo: El Progreso de Cuyutlán

Dedicatoria: A las manos salineras de Cuyutlán, a los pescadores del Vaso Dos que defienden su herencia, y a las aves que aún encuentran en este humedal un santuario frente al avance gris del concreto.


Yo no estoy en contra del progreso, caballero portuario,
comprendo el vaivén del barco y el negocio millonario,
sé que el mundo necesita más muelles de concreto,
pero vengo a pedirle por mi laguna un respeto.

Yo no estoy en contra del dinero ni el comercio,
pero veo al Vaso Dos y el dolor no te lo hercio:
¿cómo explicarle al pargo, a la lisa y al robalo
que el progreso llegó y les trajo un siglo malo?
¿Cómo decirle al manglar, que es cuna de la vida,
que su raíz de siglos hoy será removida?
¿Por qué cambiar el vuelo de la garza y el playero
por un contenedor gris, frío y extranjero?
Yo no estoy en contra de la industria que aquí avanza,
pero lloro por el pueblo que pierde su confianza.

Esa sal de Cuyutlán, que hoy busca el gran cocinero,
joya de alta cocina que codicia el extranjero...
La llaman "oro blanco" en la mesa más divina,
pero hoy la sepultan bajo el humo y la oficina.

Prefieren el silencio donde el agua es un espejo,
que el paso de camiones que se escucha desde lejos.
Yo no estoy en contra del progreso que construyen,
pero lloro por las aves que asustadas hoy huyen.
Si civilizarse es ver morir nuestro santuario...
¡Prefiero ser salvaje como el pez del estuario!



©2026 Silvia Cano García.Todos los derechos reservados. Se autoriza compartir este poema únicamente en su formato original, manteniendo de forma visible la autoría de Silvia Cano Garcia y el enlace del bolg de Origen. Queda prohibido su uso comercial.

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